Pombo, por qué debes leer el condicionado de tu póliza
aunque te dé más pereza que el Ulises de Joyce

Leer no te convierte en mejor persona. María Pombo tiene razón. Y nosotras tampoco somos quiénes para juzgar a alguien por el número de libros que lee. Bastante tenemos con el trabajo, que nos roba tantas horas, como para sentirnos culpables por no leer más de lo que quisiéramos. Seguro que no somos las únicas a las que la rutina nos pasa por encima como una apisonadora.
Ahora bien, como mediadoras de seguros sí queremos dar un consejo a María y a cualquiera que contrate una póliza: léete el condicionado de tu seguro. Sabemos que es denso, soporífero e incluso más difícil de entender que el Ulises de James Joyce. Pero es la mejor forma de evitar sorpresas desagradables. Solo habría que escuchar las llamadas que recibimos cada vez que ocurre un siniestro para darse cuenta.
No es un problema menor. Un estudio realizado por el Consejo General de Mediadores de Seguros aseguraba que «cerca de diez millones de personas, en el mejor de los casos, nunca van a ser capaces de entender lo que firman al contratar un Seguro de Autos, cifra que se eleva a dieciséis millones en los condicionados más complejos«. Otro dato preocupante: un informe de Nationale-Nederlanden apuntaba que el 53 % de los navarros contrata seguros sin leerse la póliza completa.
El propio sector tomó nota. En 2017, UNESPA, la asociación empresarial del seguro, puso en marcha en 2017 un proyecto que, bajo el nombre Seguro de Entendernos, quería “acercar el seguro a la sociedad” y “fomentar su transparencia” a través de la simplificación del lenguaje.
Por eso, cuando María Pombo confesó en Instagram que no le gustaba leer —y que eso no la hace peor persona—, nos vinieron a la mente todas esas personas que nos llaman tras un siniestro con la eterna duda: ¿y esto lo cubre mi seguro? En Castañeda & Asociados lo tenemos claro: la comunicación es un pilar fundamental de nuestro proyecto. Nuestro trabajo no termina en la firma: explicamos, aclaramos y traducimos cualquier cláusula que suene a jeroglífico.
Y ya que hablamos de lectura, aprovechemos para recordar a María (y a todos los que nos leéis) algunos de sus beneficios:
- Facilita el sueño.
- Favorece la memoria.
- Puede llegar a reducir el riesgo de muerte prematura en un 20 %. (Maneras de vivir, Diario de Navarra, 13 de septiembre de 2025).
- Estimula la imaginación.
- Mejora el lenguaje.
- Ayuda a olvidar los malos momentos.
- Abre la mente.
- Alimenta la curiosidad.
- Estimula la empatía…
- Y también ayuda a entender una póliza de seguros.
Porque leer puede que no te haga mejor persona, pero sí puede hacerte mejor asegurado. Y si algún día decides desempolvar ese libro que tienes en la estantería desde tiempos inmemoriales (ese Ulises de Joyce que siempre te ha dado respeto), ya tienes el terreno allanado.


